por Laura Tomé

EJERCICIOS PARA REDUCIR LA ANSIEDAD

Tabla de contenidos

La palabra ansiedad está en boca de todos nosotros. Los trastornos de ansiedad definen el panorama patológico de este siglo. Estamos viviendo en una sociedad que nos presiona por el rendimiento constante. No solamente nos presionan externamente, sino que a la vez nos presionamos nosotros mismos a todas horas! Siempre hay cosas que conseguir, cosas que mejorar, deberes que atender, personas que cuidar… y el día tiene 24 horas. Por esta razón, hemos dedicado este espacio para hablar de este estado tan desagradable y enseñaros algunos ejercicios para reducir la ansiedad.

Suele pasar que el ser humano se acostumbra a ese ritmo frenético de demanda constante. Falta parar de vez en cuando para observarnos y valorar posibles cambios de prioridades si identificamos malestar. Generalmente, todas las señales que nos envía nuestro cuerpo son ignoradas por nosotros. Miramos a otro lado con la idea de que si no hago caso, desaparece y punto. Y esto es un grave error. Si el ritmo continúa y no generamos cambios, acabaremos lidiando con ataques de pánico u otro tipo de somatizaciones.

QUÉ ES LA ANSIEDAD

«La ansiedad es el interés pagado antes de plazo». William Ralph Inge

La ansiedad es un mensajero. Nos proporciona información y nos orienta. Nos ayuda a evaluar objetivamente nuestra existencia. Nos da la oportunidad de realizar elecciones correctas.

Pero, ¿Qué tipo de mensajes nos puede traer la ansiedad?

  • Te informa cuando una situación te resulta amenazante y te da mucho miedo.
  • Que llevas mucho tiempo aguantando y has llegado al límite.
  • Que estás pasando por alto el sentido auténtico de tu vida y actuando de forma contraria a tus valores.
  • Que te estas obligando a cosas que realmente no quieres

En definitiva, es un aviso que te hace tu cuerpo de que te estás tratando mal; un miedo a lo que podría pasar.

La ansiedad y el miedo comparten localización anatómica en el cerebro. La región mas implicada es la Amígdala. Esta es el núcleo de nuestra vida emocional, sobre todo de nuestras reacciones de miedo.

Y entonces, ¿Qué hago con mi ansiedad?

Después de lo expuesto arriba, si queremos conseguir que la ansiedad deje de ser un problema en nuestra vida, solo queda un camino: ESCUCHARLA.

PARA PODER ENTENDER ALGO NECESITAMOS CONOCERLO

Escucharla significa:

  • No mirar para otro lado. Llevar mi foco de atención a las sensaciones.
  • Tomar conciencia de qué mensajes quiere transmitir.
  • Poner en palabras sensaciones y reflexiones. Compartir la experiencia.

Es importante saber que esto que expongo no es tarea fácil. Son sensaciones muy desagradables de las que queremos escapar. Por ello, si las sensaciones son muy incapacitantes y desbordan los recursos propios, la recomendación es hacerlo en terapia. En un espacio seguro y acompañado/a de un profesional que ayude a escuchar a esta emoción tan incapacitante.

RECURSOS QUE AYUDAN A REDUCIR LA ANSIEDAD

A continuación, te expongo diferentes ejercicios para reducir la ansiedad:

EXPRESA CÓMO TE SIENTES: La tendencia generalizada cuando se detectan síntomas de ansiedad es intentar «taparlos», hacer como que no pasa nada. Al final, mucha energía se dedica a esta función y hace que la ansiedad aumente. Por lo tanto, propongo hacer lo contrario. Acudir a una persona de confianza y apoyarse en esa persona. ¿Cómo? expresando cómo te sientes y expresando lo que necesitas. Muchas veces, si te permites expresar mientras te sientes acompañado (seguro, escuchado, comprendido), las intensidad se reducirá por si sola.

EJERCICIO FÍSICO: es un buen aliado para combatir estados de ansiedad y mejorar el estado de ánimo. Genera sensaciones de fortaleza, de seguridad y de control sobre uno mismo y el entorno. Las endorfinas que se liberan generan sensaciones de bienestar que contrarrestan a la activación de la ansiedad. Recuerda hacer un ejercicio moderado y siempre tres horas antes de dormir. De esta manera, s favorece también un sueño reparador.

EJERCICIOS DE RESPIRACIÓN: En estados de ansiedad hay una activación del sistema simpático (encargado de preparar al cuerpo en momentos estresantes). Y la respiración incide de forma directa en el sistema parasimpático (encargado de calmar al cuerpo). Por lo que es una herramienta útil y eficaz contra la ansiedad. Algunos ejercicios fáciles de hacer son los siguientes:

  • RESPIRACIÓN LENTA – Técnica 4-7-8
  • RESPIRACIÓN DIAFRAGMÁTICA
  • RELAJACIÓN MUSCULAR

NORMALIZAR LA ANSIEDAD: Muchas veces nos bombardean para que aprendamos a controlar la ansiedad, pero se nos olvida que somos humanos y vulnerables. Por lo que no tiene nada de malo pasar por momentos de ansiedad. Normalizar la ansiedad, entender que forma parte de la vida y que a veces la sentiremos, conseguirá que no le tengamos tanto miedo.

Y tú, ¿Qué ejercicios usas para reducir la ansiedad?

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