por Laura Tomé

EL COMER EMOCIONAL

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Cada vez está mas de moda todo lo relacionado con la nutrición. Es común que la alimentación aparezca en nuestras conversaciones, preocupaciones y cada vez mas en las redes sociales. Desde la pandemia hay un aumento realmente significativo de problemas con la alimentación, donde cada vez mas personas mantienen una relación disfuncional con ella. Hoy te explicaré qué es el comer emocional para derribar mitos y entender un poco mas el papel de la alimentación en nuestras vidas.

¿Qué es el hambre emocional?

El comer emocional o hambre emocional es cuando se utiliza la comida para las necesidades emocionales.

La alimentación está muy unida con nuestras emociones. No solamente tiene una función nutricia, sino también social. Por esto, ¿diríamos entonces que es negativa la relación emoción-comida? ¡NO!

Asociar la alimentación con nuestras emociones es algo que empezamos a hacer desde bebés. En sí misma no es una relación negativa, sin embargo, si se sigue reforzando esta asociación con los años sin dar margen a aprender otras formas de gestión emocional, entonces sí puede crearse un problema.

El comer emocional es un acto que todos realizamos. Se convierte en algo perjudicial y dañino cuando hacemos de la comida nuestro mejor y único recurso para afrontar la vida.

¿Cuándo es un problema el comer emocional?

Cuando el comer emocional afecta negativamente a la persona. Puede aparecer falta de control, culpabilidad, alimentos prohibidos, ansiedad… En estos casos, sí estaría indicado acudir a un profesional. El objetivo a trabajar no sería para eliminar la ingesta emocional como meta principal, sino para aprender y adquirir herramientas nuevas, que nos aporten recursos y estrategias ante nuestros estados emocionales. Además, se exploraría los motivos que acompañan a la persona a recurrir a una alimentación emocional para poder trabajarlo psicológicamente,

¿Cómo te ayudará un psicólogo?

  • Se enfocará en identificar y trabajar las causas que te han llevado a una mala relación con la comida.
  • Ayudará a que tomes consciencia sobre tu forma de actuar.
  • Trabajará sobre la imagen corporal.
  • Trabajará resistencias, emociones, exigencias que impiden adoptar una relación funcional con la comida.
  • Buscará estrategias para afrontar las diversas situaciones a las que hacemos frente en nuestro día a día.
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