por Laura Tomé

SENTIMIENTO DE CULPA

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Posiblemente, el sentimiento de culpa sea una de las emociones mas difíciles de asimilar. En este caso, hablamos de una emoción social, no es innata como el miedo, la aprendemos en la relación con los demás.

Entendamos mejor a la culpa

La culpa es una emoción moral, está moldeada por nuestros valores personales y por los códigos de conducta y las normas de la cultura en la que se vive. Podríamos decir que es lo contrario de la ira. Sentimos cólera cuando otra persona nos ofende y sentimos culpa cuando somos nosotros quienes hemos ofendido a otra persona.

En consulta vemos cómo muchos de nuestros pacientes acuden con sentimientos de culpa arrastrados por años. Es una emoción que carcome y nos ataca sin descanso. También tiene su parte adaptativa, y es que si no sintiéramos culpa o no pudiéramos experimentarla, estaríamos cometiendo siempre los mismos errores. No encontraríamos ningún tipo de incentivo para mejorar o cambiar. Desde el punto de vista biológico, la culpa se ha convertido es un instrumento de reparación social que ayuda a que ciertas conductas no se vuelvan a repetir. Podríamos decir que la culpa nos ayuda a crear una buena versión de nosotros mismos, doblega los intereses personales y crea espacio para acciones altruistas.

Cómo afrontar el sentimiento de culpa

La culpabilidad no es útil para avanzar. Tiene el efecto contrario: bloquea y estanca a la persona. En este caso hablamos de una culpa disfuncional. Desde Creátika Psicología te animamos a mirar de frente a esta emoción, tomar conciencia de dónde proviene, qué quiere transmitir, darle forma y significado.

La culpa, como cualquier otra emoción, es una alarma que no debemos obviar. Para poder afrontar esta desagradable sensación de culpabilidad, el camino no es intentar no sentirla. Eso puede provocar que el problema se haga mas grande con el tiempo, en vez de eliminarlo como es nuestro objetivo. El camino para que pueda integrarse esta emoción, es el contrario. Dejarla sentir, tomar conciencia de cómo nos afecta, cómo es nuestra propia sensación de culpabilidad es el camino para que deje de doler.

No es algo que pueda resultar sencillo. En los casos en que sea una sensación muy desbordante e invalidante, el camino es hacer este trabajo junto con un profesional de la salud mental que te ayude en todo este proceso.

¡Transforma la culpa en responsabilidad!

En la responsabilidad, hay mas probabilidad de cambio, de aprender, de hacer cosas diferentes en un futuro. La responsabilidad te saca de la pasividad de la culpa y te coloca en una actitud mas activa. Fomenta una mirada hacia presente y futuro, en contra de la culpa que siempre mira hacia el pasado.

Poder transformar esta sensación en responsabilidad, ayudará a que podamos aprender de nuestras experiencias y a poder cambiarlas.

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